Magia

La afinidad mágica es una habilidad que otorga la capacidad de controlar la esencia mágica que habita en todos los rincones del mundo, en los objetos, en la naturaleza, en las personas, los animales o incluso en el aire.

La esencia mágica es un tipo de energía que se encuentra en todos lados, y esta puede transformarse o moldearse según las capacidades del mago.


"Aquel capaz de controlar la esencia mágica debe sentirse afortunado de poder comunicarse con ella, la magia es caprichosa y no todos puede obtener su confianza"

-Valius Mozart, profesor de una escuela de magia

Cuando una persona entrena, estudia y practica las artes mágicas, lo que debe hacer es meditar y comprender la esencia, y solamente cuando se alcanza un alto grado de asimilación y nivel esta persona podrá "comunicarse" con la esencia. La dificultad a la hora de aprender magia es diferente dependiendo de la persona, cada uno nace con un nivel distinto de afinidad mágica en su alma, por lo que una persona que ha entrenado durante 1 año puede conseguir los mismos frutos que otra que lleva entrenando 7. 

Una vez que puedes "comunicarte" con la esencia mágica es hora de entrenar para construir tu propio hechizo, esto dependerá también de la personalidad, gustos y necesidades de la persona.

Aquí es donde las posibilidades son infinitas, una persona puede moldear la magia de su alrededor para crear fuego o hielo, otra persona puede moldear la esencia mágica de su propio cuerpo para cambiarlo de forma o tamaño, y otros pueden incluso moldear esencia para crear objetos o criaturas. Los magos más avanzados pueden incluso transformar la esencia que envuelve un territorio grande y controlar el entorno.

Una vez que el mago ha creado su habilidad, la entrenará y perfeccionará, pues alguien que intente obtener distintas habilidades mágicas solamente se desviará del camino y acabará por no mejorar su técnica.


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